Yeso manual
Este material es un conglomerante de alta calidad diseñado para la aplicación tradicional, compuesto por sulfato de calcio de gran pureza. Su proceso de fabricación se realiza íntegramente en un horno ecológico, lo que garantiza un producto que mantiene las propiedades naturales del mineral con un compromiso firme por la sostenibilidad. El yeso manual está formulado para ofrecer una excelente adherencia sobre diversos soportes, permitiendo un revestimiento continuo que destaca por su resistencia y su acabado liso y blanco.
La fórmula de este producto permite un tiempo de fraguado óptimo para el trabajo artesanal, facilitando el extendido y el lucido sin prisas excesivas. Gracias a su granulometría controlada, el yeso manual proporciona una base sólida y estable, ideal para el guarnecido de paramentos interiores donde se busca un control total sobre el espesor y el acabado final de la superficie.
Saco de yeso manual
Para asegurar un manejo cómodo y una protección adecuada del material, el yeso manual se suministra en un formato profesional de sacos de 17 Kg o 20 Kg (según variedad), fabricados con papel reforzado de alta resistencia. La logística se organiza en palés debidamente protegidos con fundas de plástico para evitar cualquier daño durante el transporte y asegurar que el producto llegue al tajo en perfectas condiciones.
Es fundamental que el producto se preserve de la humedad para mantener sus propiedades de plasticidad y adherencia intactas. Se recomienda utilizar el material dentro de los 6 meses posteriores a su fecha de fabricación.
Una conservación adecuada garantiza que el yeso manual conserve su frescura y no presente alteraciones en el proceso de amasado, asegurando un rendimiento máximo en cada aplicación.
¿Cómo aplicar yeso manual?
La aplicación de este material se realiza de forma artesanal mediante el uso de talocha y llana, lo que permite una adaptación perfecta a las irregularidades del soporte.
Para una ejecución profesional, deben seguirse estas pautas:
Se aconseja utilizar siempre el agua de amasado indicada para obtener una pasta homogénea y libre de grumos.
El rango de temperatura recomendado para trabajar se sitúa entre los 5°C y los 40°C.
Es importante realizar el extendido de forma uniforme para evitar irregularidades, permitiendo un tiempo de reposo adecuado antes del lucido final.